¿Qué es la mediación?

La mediación es una negociación asistida. Es un proceso donde un tercero imparcial facilita la comunicación y negociación, y promueve que las partes tomen decisiones voluntariamente para resolver su disputa. La mediación sirve para quitar barreras a la comunicación, clarificar intereses e identificar temas a tratar, para que las partes comprendan diferentes perspectivas, y para que generen opciones para encontrar un acuerdo mutuamente satisfactorio, si lo desean.

¿Cual es el propósito de la mediación?

El propósito de mediar es ayudar a los letrados y sus clientes a conseguir una resolución justa y final a su disputa. A través de hablar sobre los argumentos, intereses y preocupaciones de las partes, y negociando con la ayuda del mediador, se minimizan barreras que tienden a bloquear el diálogo

¿Qué quiere decir que la mediación es voluntaria?

La mediación se rige por el principio de la autodeterminación. Participar en el proceso de mediación, como llegar a un acuerdo, siempre es voluntario. Acudir a la mediación, sin embargo, no es necesariamente voluntario. Cuando un caso llega a la mediación derivado del juzgado u otro organismo, esto obliga a la parte a acudir para aprender qué es la mediación y considerar si quiere participar. En el caso de llegar a la mediación por una cláusula de un contrato, la parte debe acudir, y si no quiere seguir debe dejar constancia de ello.

¿La mediación es confidencial?

La mediación es confidencial en la medida prevista por ley. En general, el proceso de mediación y la documentación utilizada en el mismo es confidencial. La información y los documentos que no son confidenciales, no lo serán por haberlos usado en mediación. La obligación de confidencialidad se extiende a las partes, a las instituciones de mediación, y al mediador, que es protegido por el secreto profesional. No se puede revelar la información obtenida en el proceso, ni requerirla en un procedimiento judicial o un arbitraje. La excepción a esta regla es cuando mediante resolución judicial motivada sea solicitada por jueces del orden jurisdiccional penal, o si las partes (todas), de manera expresa y por escrito dispensan del deber de confidencialidad.

¿Qué garantías tiene un acuerdo de mediación?

Depende de lo que quieran hacer las partes con su acuerdo. Muchos acuerdos toman forma de contrato privado, y para las partes es suficiente.  Pero si la mediación se ha hecho reuniendo los requisitos de la ley 5/2012 de 6 de julio de mediación en asuntos civiles y mercantiles, y a las partes les interesa que el acuerdo tenga fuerza ejecutiva, pueden elevarlo a público. A efectos de ejecución, la elevación a público equipara el acuerdo a una sentencia. Por otro lado, si la mediación trata una disputa ya en la vía judicial, el acuerdo puede ser homologado por el juez para resolver el pleito judicial.

¿Quién paga la mediación?

Salvo acuerdo distinto, el coste de la mediación es dividido por partes iguales entre la partes. Los honorarios son de tarifa plana por medio día o por día entero, y por hora para horas extras. Las tarifas planas incluyen el tiempo de preparación. Las partes asumen por compartido los gastos de viaje y alojamiento del mediador si estos fuesen necesario, y de peritos que inviten las partes.

¿Quién debe asistir a la mediación?
Todos cuya decisión sea necesaria para llegar a un acuerdo deben estar presentes en la mediación. Si una parte decide no tener presente, o disponible por teléfono, a los necesarios para tomar decisiones deben informar a las otras partes de esto para que estas decidan si quieren continuar con la mediación. Si una persona jurídica manda a la mediación un representante sin poder de negociar y tomar decisiones se entiende que no existe voluntad de mediar y se da por no iniciado el proceso de mediación.
¿La mediación es como el arbitraje?

Los dos son procesos para resolver disputas. La gran diferencia es que en el arbitraje el árbitro estudia la situación para juzgarla e impone su criterio, basado en derecho o equidad. En la mediación, el mediador ayuda a las partes a negociar, y las partes retienen control sobre el resultado en todo momento. Llegar a un acuerdo en mediación, y el contenido de este, es decisión de las partes. El mediador no impone su propio criterio, sino pone en valor lo que quieren hacer las partes como objetivo principal. Las partes pueden decidir basar su acuerdo en la ley, o en cualquier otro criterio, por ejemplo; lo rápido, lo posible, lo razonable, o lo que tenga sentido, todo determinado por ellos.

Pero, ¿no es mediación lo que hace mi abogado por mí?

No, el trabajo del mediador es distinto al trabajo del abogado. El abogado defiende a su cliente y lo representa en la negociación. El abogado de una de las partes en el conflicto no puede servir de mediador en ese mismo caso porque no es neutral; está vinculado a su cliente. La otra parte en la disputa lo vería como parcial a su cliente. Por tanto, un abogado puede negociar por su cliente, o ayudar a su cliente a negociar, pero no puede servir como mediador imparcial en un caso donde su cliente esté implicado.

¿El mediador reemplaza a mi abogado?

No. El mediador no te puede servir de abogado. El mediador es una figura imparcial. No toma partido ni asesora a las partes en cuanto a la ley y sus derechos. Tampoco toma parte o defiende los intereses o derechos de una de las partes sobre la otra. Asesorar a una parte y defender sus intereses es el trabajo de su abogado.

¿Es necesario tener abogado para usar la mediación?

No es necesario, pero ten en cuenta que si el asunto versa sobre derechos o temas legales, y una parte

necesita asesoramiento legal, como regla general el mediador no es permitido dárselo. En casos muy

limitados, el mediador a veces da información si tiene la capacidad y conocimientos para darla, si al

darla no viola ningún principio de la mediación (por ejemplo, la imparcialidad del mediador, o que la

información no perjudique a la otra parte), y en todo caso lo daría como información a obtener y

considerar por la parte, y no como consejo. Aunque el mediador no da asesoramiento legal, velará

porque las partes dispongan de la información y el asesoramiento suficientes. Más allá, aunque una

disputa verse solo sobre temas legales, en mediación es posible que las partes prefieran no centrar su

negociación en sus derechos y negocien un acuerdo con la ayuda del mediador que satisfaga a ambas

más que lo que provee la ley o su contrato.