Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

FARO Observatorio para calidad y ética en la resolución de conflictos

 

Código de Buenas Prácticas y Conducta Ética de Mediadores

 

Este código está basado en la experiencia de muchos mediadores expertos en distintos contextos, inclusive normas elaboradas en el AAA, ABA & ACR Standards of Conduct for Mediators.

 

I.- Introducción

 

A. Definiciones

La mediación es un proceso flexible en el que un tercero imparcial facilita la comunicación y la negociación, y promueve la toma voluntaria de decisiones por las partes en conflicto. La mediación ofrece a las partes un espacio seguro para definir y aclarar sus problemas, comprender las diferentes perspectivas, identificar intereses, generar y evaluar posibles soluciones, y llegar a acuerdos consensuados e informados, si así lo desean.

 

B. Extensión

Este código establece las pautas fundamentales para personas que ejercen la mediación en todos los contextos. El código trata los principios de la mediación y los criterios básicos obligatorios de la intervención del mediador, sin entrar en estilos o modelos de mediación, respetando necesariamente la rica diversidad de intervenciones de mediación. Este código también deja flexible y libre la actuación en el proceso, y su administración, más allá que ellos fundamentos que protegen la calidad y ética básica requerida.

 

C. Objetivos

Los objetivos de este Código de Buenas Prácticas del Mediador incluyen:

 

  1. Informar y guiar al mediador.
  2. Crear coherencia y acuerdo sobre la actuación apropiada del mediador.
  3. Informar al público.
  4. Crear confianza en la mediación.
  5. Ayudar a desarrollar la mediación.
  6. Servir de referencia para medir la actuación de un mediador.

 

 

II.- Competencia del Mediador

 

A. Elección del mediador

Cualquier persona que las partes elijan puede ser mediador porque la mediación solo procede en las discrepancias sobre derecho dispositivo, y en este rige la autonomía de la voluntad de las partes.

 

B. Competencia

Sin embargo, el mediador deberá intervenir solo cuando tenga la competencia necesaria, incluyendo el conocimiento, la formación, experiencia, aptitud, y actitud, que requiera el contexto especifico de la mediación, satisfaciendo las expectativas de las partes. Si las partes eligen celebrar su mediación al amparo de alguna norma o ley específicamente nombrada, el mediador deberá satisfacer los requisitos expuestos por aquella que vayan más allá de los requisitos mínimos de este código.

 

Una persona que ofrece sus servicios como mediador crea la expectativa de que reúne las cualidades para mediar con eficacia. Por tanto, el mediador debe informar a las partes de su formación, experiencia, y conocimiento relevante al caso.

 

El mediador debe obtener una buena formación práctica y teórica de base, y mejorar esta de manera continua con el fin de mejorar la calidad de la mediación y su servicio a clientes.

 

Si en el transcurso de la mediación un mediador no puede gestionar la mediación de manera competente, deber tomar las medidas adecuadas, inclusive informar a las partes, solicitar asistencia, o retirarse del caso.

 

La comediación puede ser buena manera para aprender, y para incrementar la eficacia del mediador.

 

 

III.- Independencia del Mediador

 

A. El mediador debe ser libre para actuar

 

B. El mediador debe actuar sin presión ni manipulación por razones de cumplir cuotas, conseguir acuerdos, honorarios, ni de informar sobre casos que media.

 

 

IV.- Voluntariedad y La Libre Determinación de las Partes

 

A. Casos de obligación de mediar.

La mediación es un proceso voluntario y de libre determinación. Aunque las partes pueden llegar obligados a la mediación, por ejemplo, por una clausula de un contrato, un protocolo, a la instancia de un juzgado, estatuto u otra normativa, las partes no están obligadas a negociar en la mediación ni de llegar a un acuerdo.

 

B. La libre determinación.

La libre determinación es el acto de llegar a una decisión voluntaria, no coaccionada, de manera libre y e informada en cualquier punto o tema de la mediación, desde la selección del mediador, al diseño del proceso, a participar en este o dejarlo, y en los resultados. Incluye que las partes tengan la voz necesaria para participar en el proceso, y puedan defender sus intereses.

 

El mediador puede tener que equilibrar la libre determinación de las partes con los principios de la mediación para asegurar un proceso de calidad conforme a los principios de la mediación. El mediador debe velar por la calidad de las decisiones, recomendando que las partes se asesoren para que sus decisiones sean informadas.

 

 

V.- Imparcialidad

 

A. Definición de imparcialidad en la mediación.

El mediador servirá a las partes sin favorecer a una sobre otra, y sin actuar en perjuicio o interés de cualquiera de ellas.

 

B. Actuación imparcial del mediador.

Las intervenciones del mediador deben fomentar la participación de las partes en condiciones de equilibrio y libre determinación.

 

El mediador no debe aceptar un caso si no puede servir de manera imparcial, y debe recusarse si concurren circunstancias durante la mediación que le impiden seguir actuando de manera imparcial.

 

El mediador evitará conductas de parcialidad, o que den apariencia de parcialidad, ni dar o recibir un regalo, favor, préstamo o cualquier otro elemento de valor que ponga en cuestione su imparcialidad. Puede aceptar o dar pequeños regalos o servicios que sirvan para facilitar la mediación, o el respeto a normas culturales, siempre que no pongan en cuestión la imparcialidad del mediador.

 

 

VI.- Conflictos de Interés y Neutralidad del Mediador

 

A. Obligación de divulgar conflictos de interés.

El mediador deberá revelar cualquier circunstancia, antes y durante la mediación, que pueda afectar su imparcialidad, o su apariencia de imparcialidad, o que pueda generar un conflicto de intereses, real o percibido.

 

Tales circunstancias incluyen:

 

Todo tipo de relación, ya sea pasada, actual o futura, personal, profesional, contractual, empresarial, económica, u otra, con una de las partes, o con el objeto del conflicto.

 

Que el mediador, o un miembro de su empresa u organización, haya actuado anteriormente a favor de una o varias en cualquier circunstancia.

 

Cualquier interés directo o indirecto en el resultado de la mediación.

 

B. Actuación en casos de conflicto de interés, real o percibido.

En tales casos, el mediador solo podrá aceptar o continuar la mediación cuando asegure poder mediar con imparcialidad, y siempre que las partes lo consientan y lo hagan constar expresamente.

 

El mediador puede aceptar una mediación cuando ha servido de mediador antes para una o más de las partes, haciendo constar expresamente su previa relación.

 

Independientemente de la voluntad de las partes, si el conflicto de interés representara un debilitamiento en la integridad actual o futura de la mediación, el mediador deberá retirarse o negar a seguir con la mediación.

 

C. Obligación de mantener la neutralidad después de la mediación, y evitar conflictos de interés, reales o percibidos.

Después de la mediación, el mediador no establecerá otra relación con cualquiera de las partes en cualquier asunto que plantee dudas sobre la mediación realizada. En el caso de que un mediador mantuviera relaciones personales o profesionales con alguna de las partes, personas u organizaciones involucradas en la mediación, este debe sopesar factores tales como el tiempo transcurrido después de la mediación, la naturaleza de las relaciones, y los servicios ofrecidos para determinar si estos podrían representar un conflicto de interés real o percibido.

 

 

VII.- Calidad del proceso de mediación

 

A. Inicio, calidad de información y aceptación consentida.

El mediador aceptará un caso de mediación solo si puede dedicarle la atención que requiere, y satisfacer las expectativas razonables de las partes en cuanto a sus intervenciones.

 

El mediador informará a las partes de las posibles causas que puedan afectar a su imparcialidad, y los límites de la confidencialidad, no solo que el mediador es imparcial y que el proceso es confidencial, para que las partes entiendan estos conceptos.

 

El mediador informará a las partes de su profesión, formación y experiencia, destacando que servirá de mediador y no como persona que ofrece un servicio de su grupo profesional.

 

El mediador explicará cómo su papel de mediador es diferente al trabajo de un profesional de su campo profesional para que las partes entiendan el servicio que contratan para su mediación, remunerada o no. El mediador solo puede aportar a las partes aquella información que esté cualificado por su formación y experiencia a dar, si el dar esta información es de acorde con este código y no viola ningún principio de la mediación.

 

El mediador explicará los principios y las características de la mediación, el coste, y su forma personal de organizar y actuar en el proceso.

 

El mediador explicará que el resultado de la mediación puede ser distinto a otras vías de resolución, e informará sobre las consecuencias jurídicas del acuerdo que se pudiera alcanzar, según la forma que las partes den a este.

 

El mediador preguntará a cada parte presente en la mediación si tiene capacidad para tomar decisiones, y si no la tienen lo pondrá de manifiesto para que las partes decidan si quieren seguir, postergar la sesión, o abandonar la mediación.

 

El mediador se abstendrá de hacer promesas o dar garantías acerca de los posibles resultados de la mediación.

 

B. Seguridad en el proceso.

El mediador velará por que las partes dispongan del asesoramiento suficiente para la libre determinación todo lo largo de la mediación, y que las partes tomen decisiones informadas.

 

Si la mediación se está utilizando para fines ilícitos, o el mediador detecta violencia entre las partes, o detecta que la conducta de las partes, o la suya propia, pone en peligro la realización de la mediación conforme a estas normas, el mediador tomará las medidas apropiadas, que incluirán en caso de necesidad, retrasar el proceso, retirarse de él, o poner fin a la mediación.

 

El mediador velará por personas o entidades desprotegidas no representadas en la mediación, tal como niños, ancianos, o el medioambiente, que pudieran resultar afectadas por los resultados de la mediación.

 

El mediador velará por la estabilidad del acuerdo, promoviendo que este sea consensuado, claro, e informado.

 

C. Eficacia en la mediación.

El mediador puede usar sesiones conjuntas o separadas, con las partes y/o sus abogados, según el contexto del caso, y las técnicas y estrategias que ayuden a avanzar el proceso, inclusive la comediación, manteniendo las normas de este código.

 

El mediador puede sugerir la participación en el proceso de especialistas que puedan aclarar cuestiones técnicas o apoyar de otra manera el diálogo entre las partes.

 

El mediador puede recomendar, en el caso de considerarlo necesario, que las partes consideren resolver sus controversias mediante el arbitraje, la terapia, la evaluación experta, u otros procesos.

 

El mediador procurará que la duración del proceso de la mediación sea la más breve posible, atendiendo a las necesidades de las partes.

 

 

VIII.- Confidencialidad

 

A. Obligación de confidencialidad del mediador.

El mediador deberá mantener confidencial toda la información derivada de la mediación o relativa a ella, salvo acuerdo en sentido contrario entre todas las partes, o en caso de exigencia legal.

En casos de mediaciones derivadas de juzgados u organizaciones al mediador, el mediador puede informar, si es necesario, sobre si las partes se presentaron y si llegaron a un acuerdo.

El mediador no compartirá la información revelada por una parte en sesión privada sin su permiso, excepto por exigencia legal.

 

B. Obligación del mediador frente a terceros presentes en la mediación.

El mediador debe asegurar que terceros presentes en la mediación que no son las partes o sus representantes también entienden el principio de la confidencialidad y se comprometen por escrito a mantenerla.

 

C. Acuerdos específicos sobre confidencialidad.

No obstante, el mediador y las partes pueden acordar normas especificas respecto a las expectativas a cumplir relevantes a la confidencialidad. En este caso, el mediador deberá facilitar que las partes hablen sobre sus expectativas, y poner acuerdos sobre la confidencialidad de la mediación expresamente por escrito, algunos pudiendo regir el proceso o contexto actual, otros el acuerdo o fase posterior al proceso.

 

 

IX.- Honorarios y otros costes en la mediación

 

A. Información clara y completa sobre honorarios.

El mediador proporcionará a cada parte o sus representantes información clara y completa sobre los honorarios de la mediación, los gastos, y cualquier otro cargo que pudiera incurrirse en relación con la mediación.

 

El acuerdo sobre honorarios será por escrito al no ser que las partes soliciten hacerlo de otra manera, y esta sea posible en el contexto normativo de su mediación.

 

B. Conflicto de interés en honorarios.

El mediador no deberá percibir remuneraciones de tal manera que perjudique su imparcialidad, o la apariencia de su imparcialidad. No deberá acordar sus honorarios subordinados al resultado de la mediación, o del importe del acuerdo.

 

C. Aceptabilidad de pago desigual de honorarios.

El mediador puede aceptar que las partes dividan pagar la mediación de manera desigual, o que se pague por una parte. Sin embargo, el mediador no puede permitir que dichos pagos incidan negativamente en su capacidad de llevar a cabo la mediación de manera imparcial.

 

 

X.- Desarrollo personal y profesional de la mediación

 

A. Desarrollo personal y profesional.

El mediador debe reflexionar sobre su trabajo y considerar cómo mejorar su práctica. Puede pedir a sus clientes que aporten información sobre su experiencia.

 

El mediador debe participar en formación continua, con especial atención a mejorar sus cocimientos y sus habilidades. La comediación puede ser una vía para aprender de otros y servir de mentor también.

 

B. Apoyo al desarrollo de la mediación, y a la accesibilidad a la mediación.

El mediador debe considerar cómo incrementar acceso a la mediación por grupos que puedan tener barreras a su acceso, ya sean físicas, económicas, culturales, o de conocimiento.

 

El mediador puede ayudar al desarrollo de la mediación participando en actividades de difusión para generar conocimiento y confianza entre el público general y colegas profesionales.